9 ago. 2013

Bares: "Varadero", en Tarifa

En la calle Alcalde Juan Núñez de Tarifa se sitúa un bar llamado "Varadero" en el que fuimos a cenar una noche. Está situado frente al puerto, con varios veladores fuera y también varias mesas dentro ambientadas con decoración marinera.

Lo primero que nos sorprendió del local fue la desgana con la que el camarero nos tomó nota de las bebidas y nos trajo la carta. Pedimos media ración de ensaladilla (4€), media de gallo frito (5€) y media de atún en adobo (5€), acompañados de dos copas de vino (1.50€/ud).

Lo primero en llegar fue la ensaladilla, dejada en la mesa de mala gana y sin apenas mirar dónde se dejaba. Un buen plato de patatas cocidas con mayonesa y algún pequeño trozo de atún difícil de encontrar entre los otros ingredientes. Por no ensañarme con la ensaladilla sólo diré que no tenía sabor pero sí mucha mayonesa.

Como segundo plato llegó el gallo frito. Para ser media ración estaba muy cortita pero al menos el pescado estaba riquísimo. Un detalle de aquí que me gustó bien poco es que en la barra estaba sentado el típico que no tiene nada más que hacer que ir al bar y que no te quita ojo de encima mientras comes. Y encima tiene que hacer sus comentarios.

Pongo un ejemplo de lo que digo: pedimos un limón para echarle un poco al gallo frito y comenta en voz alta este personaje dirigiéndose al camarero "vaya tela, yo al atún en adobo no le echo limón. Eso le mata el sabor, tss..". Para empezar nadie le pidió opinión, y para terminar, era para el gallo frito. ¿Tanto se aburren estos personajes que no se pueden meter en sus cosas?

Luego llegó el atún en adobo, también traído de mala gana, aunque esta vez era una buena media ración bien despachada que además estaba buenísima. 

Y llegó el momento de la cuenta. La pedimos y esperamos a que los tres camareros y el de la barra vieran un vídeo en el móvil de otro que se unió al comité. La trajeron por fin, en total 18€ (incluido 1€ del pan...). 

Como no venían a recoger el dinero porque seguían viendo vídeos ya nos levantamos y se lo llevamos, esperamos la vuelta y nos fuimos. El precio de este bar está bien, el pescado está muy bueno, el ambiente compadresco y la atención... bastante mala. La única pena es no volver a comer más un atún en adobo tan bueno. Qué se le va a hacer... esperemos encontrarlo en otro sitio.

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